Este aparato de ensayo se emplea para medir la densidad aparente, el factor de volumen así como la capacidad de ser vertido de los materiales plásticos como gránulos y partículas. Los métodos empleados entregan valiosa información sobre el índice de comportamiento de los materiales plásticos como polvos y gránulos con respecto a su manipulación en procesos de embalaje y fabricación.
La capacidad de vertido se refiere a la capacidad de un material de fluir a través de tolvas y sistemas de alimentación de modo que se pueda obtener un peso uniforme en el material.
Existen tres métodos de acuerdo a la norma ISO 1895 que son aplicables a diversas formas de estos materiales que se encuentran comúnmente, desde polvos y gránulos hasta escamas de gran tamaño y fibras cortadas.
El aparato consiste de un embudo cuya boca inferior tiene un sistema de cierre. Debajo del embudo se encuentra una copa de medición con un volumen determinado.
Método A
Para granulos finos y polvos que pueden verterse por un embudo pequeño.
Método B
Para materiales granulares gruesos que no pueden verterse o que se vierten con dificultad por el embudo del Metodo A.
